El Día de Muertos es una de las celebraciones más queridas de México, reconocida en todo el mundo por su color, su simbolismo y su profunda conexión con nuestras raíces. Su origen se remonta a más de 3,000 años, cuando las antiguas culturas mexicas, mayas, purépechas y totonacas creían que la muerte no era el final, sino un paso más en el viaje del alma. Para ellos, despedir a los seres queridos no era motivo de tristeza, sino una oportunidad para celebrar su vida con amor, comida y flores. Cuando dos mundos se unieron Con la llegada de los españoles en el siglo XVI, las tradiciones indígenas se mezclaron con las celebraciones católicas de Todos los Santos y Fieles Difuntos, dando origen a la festividad que hoy conocemos. El 1 de noviembre se dedica a los niños y niñas que partieron (Día de los Angelitos). El 2 de noviembre está destinado a los adultos que ya no están entre nosotros. Así, México creó una celebración única que une generaciones y llena los hogares de recuerdos, arom...