Perder una o varias piezas dentales no solo afecta la apariencia de la sonrisa. También puede influir en la forma de hablar, masticar e incluso en la salud del hueso que sostiene los dientes. Afortunadamente, los implantes dentales se han convertido en una de las soluciones más seguras, predecibles y duraderas para recuperar la función y la estética de la sonrisa. ¿Qué es un implante dental? Un implante dental es una pequeña estructura de titanio biocompatible que se coloca dentro del hueso maxilar o mandibular para sustituir la raíz de un diente perdido. Sobre este implante se coloca posteriormente una corona personalizada que imita la forma, color y función de un diente natural. El resultado es una restauración fija que se integra de manera armoniosa con el resto de la sonrisa. ¿Cómo es el procedimiento? Aunque cada caso es diferente, el tratamiento generalmente se realiza en varias etapas: 1. Valoración y planificación Todo comienza con una revisión clínica y estudios de imagen para...
Cuando un diente se encuentra debilitado, fracturado o con un desgaste considerable, una de las mejores alternativas para restaurarlo es la colocación de una corona dental. Este tipo de tratamiento permite recuperar la forma, función y estética del diente, al mismo tiempo que lo protege de daños mayores. Entre las opciones más utilizadas en odontología destacan las coronas de zirconio monolítico y las coronas de metal porcelana, materiales que ofrecen resistencia, durabilidad y una apariencia natural. Las coronas de zirconio monolítico están fabricadas a partir de un material cerámico de alta resistencia llamado zirconio. Su principal ventaja es que son muy fuertes, biocompatibles y altamente estéticas, ya que pueden imitar el color natural del diente. Además, al ser monolíticas (de una sola pieza) presentan menor riesgo de fracturas o desprendimientos. Por otro lado, las coronas de metal porcelana combinan una base metálica resistente con una capa externa de porcelana que brinda una a...